martes, 13 de mayo de 2008

Gran diferencia

Gran diferencia la que vimos ayer. Destacaron Rubén Pinar y Miguel Tendero ante la impotencia de Chechu. No estaba ayer el de Sanse, yo le he visto mejor en otras ocasiones.

Y es que Madrid es Madrid, y se paso del enfrentamiento de aficionados y autocares al rugido de la plaza, de los aplausos a las palmas de tango. Las primeras hacen más daño al novillero, pues flaco favor le hacen aplaudiendo a quien está toreando fuera, sin colocarse y tirándose el novillo para afuera. Lo más curioso de todo es que los "autocares" que le aplaudían e incluso le pedían la oreja (bien por el presidente) a Rubén Pinar, cuando acabo la faena, no sacaron a saludar al novillero que tanto aplaudían, y fue este por iniciativa propia quien salió saludar, ...¡de risa!. Mató muy bien al primero de su lote.


Pero el buen aficionado sabe apreciar lo bueno, y el siete se vino abajo con el toreo de capa de Miguel Tendero y su inicio de faena. Puso la plaza a rugir, que no lo hizo nada mal en su primero y recito un toreo con el capote de escándalo. El inicio de faena al sexto fue genial, con muchísimo temple. Los que antes aplaudían...ahora miran al tendido siete como asintiendo "Tenéis razón, es esto lo que queremos todos".

Los novillos de Montealto fueron peras en dulce para los novilleros, destacando el Nº37 (razón tenía el mayoral) y el último de la novillada. Si bien en el caballo no los vimos por la incompetencia de los picadores, en la muleta fueron excepcionales ¡bien ganadero!, ahora a por ese puntito más de emoción.


1 comentario:

Rober dijo...

para mi gusto, Tendero hacía algo raro con al recoger al despedir al toro, no se si codilleaba mucho o algo así, pero lo mejor es el concepto que se le intuye...

Grandes fotos. Un saludo.